Toda una vida dedicada al arte

“SENSACIONES Y ESENCIALIDAD”

Carlos Rubiera Tuya

Concejal de Educación, Cultura, Juventud y Festejos del Ayuntamiento de Gijón/Xixón

Un soleado día de otoño de 2012, el escultor gijonés Vicente Vázquez Canónico, a quien no tenía el gusto de conocer personalmente, me recibió en su finca-taller de Bernueces. Allí, un nogal cargado de piños de muergos y varios limoneros mostrando su generosa producción de sabrosas nueces y dorados limones. Nada dijo el anfitrión de aquello y nada comentó su invitado. Pero, si no llegan a tiempo ojos y manos humanas para ver y recoger tan generosa cosecha, las urracas, los roedores del cercado y los hongos y bacterias que activan la putrefacción darán buena cuenta de ella, pensó para sus adentros.

En el interior del estudio, sin embargo, aguardaba otra cosecha no menos abundante y generosa; la obra del artista: Mármoles, polímeros y materiales nobles como el oro, la plata y el bronce, trabajados con paciencia y oficio a lo largo de los años, se habían convertido en piezas de singular belleza, auténticas obras de arte que corren siempre el riesgo de perderse en el humus del olvido, como las nueces y los limones de la huerta, si no se las recoge a tiempo dándolas a la contemplación del entendimiento humano, para el que fueron creadas.

Vicente Vázquez Canónico es un artista prolífico y de larga trayectoria. Su sólida formación, adquirida tras su paso por la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de San Salvador de Oviedo y por la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, se evidencia en la concepción y acabado de sus obras. El dibujo, la pintura, la restauración, el diseño, la decoración o el cartelismo no son ajenos a su quehacer; pero es en la escultura donde Vicente logra la síntesis de todas estas disciplinas y alcanza la más alta y excelsa expresión de su talento. Un genio que se manifiesta con fuerza abrumadora tanto en las a veces diminutas piezas realizadas en metales preciosos como en las piezas de pequeño y mediano tamaño trabajadas en mármol o materiales sintéticos; todas ellas de primorosa factura. 

Una obra, en su conjunto, desconocida para el público gijonés. Un público que muy pocas veces ha tenido la ocasión de poder visitar una exposición de Vázquez Canónico en su ciudad natal; a pesar de haberle sido concedida la Medalla de Plata de la Villa en 2008 para “reconocer simbólicamente su arte”.

Una obra, en fin, que podrá ser contemplada y admirada, a partir del viernes 17 de mayo del corriente año 2013, en un equipamiento emblemático de nuestro Ayuntamiento: El Jardín de La isla de nuestro magnífico Jardín Botánico Atlántico.